El auge de los miembros prostéticos está llegando a puntos insospechados. Gracias a miembros casi reales como esta mano biónica, personas que perdieron tiempo atrás la suya pueden recuperar una vida normal.

De un tiempo para acá venimos viendo la llamada "revolución de los miembros biónicos".

La aplicación de la ingeniería más puntera junto con un montón más de disciplinas está realizando un estupendo trabajo a la hora de ofrecerle a las personas la capacidad de recuperar las habilidades que perdieron junto con uno o varios de sus miembros.
Esto mismo le ocurre a Nicky Ashwell, la primera inglesa en disfrutar de BeBionic, una mano que funciona prácticamente como una real; pero está hecha de metal, fibra de carbono, plástico y circuitos. Así es como la ciencia se puso al servicio de Nicky para devolverle su brazo izquierdo.

Así funciona un miembro biónico

BeBionic es el fruto de varios años de diseño y muchos conocimientos acumulados. Básicamente es una mano con 337 partes mecánicas que permiten usar 14 perfiles básicos de posición. Estas posiciones se eligen según la acción: coger una bolsa, apuntar con el dedo, coger algo con los dedos indice y pulgar... estos perfiles prediseñados están basados en nuestras acciones comunes y se seleccionan automáticamente o con pequeñas acciones como tocar un botón o mover el pulgar de posición.
El brazo, que es de quita y pon, no necesita ser conectado permanentemente, recibe las señales mioelectricas del músculo del brazo a través de la piel, y permite al brazo moverse a voluntad del usuario.

FUENTE | hipertextual.com/2015/06/bebionic